Las proteínas de la leche materna están compuestas por suero y caseína. El equilibrio entre ambas es fundamental para facilitar la digestión del bebé y que este se desarrolle adecuadamente. Hoy os hablamos de las proteínas de la leche humana.

En más de una ocasión os hemos hablado de por qué es tan importante que el recién nacido reciba leche materna de manera exclusiva hasta los seis meses y que la lactancia materna se prolongue hasta los dos años (o más, si así lo desean madre e hijo).

Los organos del bebé todavia no estan lo suficientemente desarrollados para procesar y metabolizar grandes cantidades de proteínas y, por ello, un consumo no controlado de este nutriente puede provocar estragos en su salud. En este sentido, la leche materna es la mejor forma de asegurarle a nuestro bebé una alimentación adecuada y una dosis correcta de proteinas, ya que su formula esta disenada para aportarte a nuestro pequeño la cantidad exacta de macronutrientes y micronutrientes que precisa en cada etapa de su desarrollo.

Etapas por las que pasa la leche materna

Durante los primeros meses de vida, el bebé necesita en cada etapa un aporte concreto de proteinas que garanticen su correcto desarrollo, pues cumplen un papel fundamental en la construcción de su cerebro y sus músculos entre otras cosas. La mejor forma de cubrir estas necesidades es a traves de la lactancia materna, cuya composición quimica varia con el paso de los dias para adaptarse a las necesidades de nuestro bebe. Asi, se inicia con el calostro, que poco a poco cambia su composicion para convertirse en la leche madura, que sirve de alimento a nuestro bebé durante un largo espacio de tiempo. La fase intermedia que une a ambas, es la leche de transición.

Calostro. Es el liquido que precede a la leche materna y que segregan las glandulas mamarias durante el embarazo y los dias posteriores al parto. En comparación con la leche materna madura, el calostro contiene una cantidad inferior de lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles, pero es rico en proteinas IgA y lactoferrina, responsables de combatir las posibles infecciones que pueda sufrir el bebé.

Leche de transición. Los dias que dura el calostro varian en cada caso, ya que depende de la mamá y el bebé, pero siempre comprende entre los 3 o 5 dias inmediatamente posteriores al parto. Es a partir de entonces cuando las glandulas mamarias comienzan a segregar la leche de transición, un proceso que se denomina comúnmente “la subida de la leche”. Este tipo de leche, que en comparacion con el calostro es mucho mas abundante, tiene menos proteinas, pero una mayor cantidad de componentes esenciales como el calcio, los acidos grasos o la lactosa. Su composición va adaptándose a lo largo de los dias hasta convertirse en la leche madura.

Leche madura. Pasados entre 10 y 15 dias desde el nacimiento del bebé, comienza la producción de leche madura, mas rica en lactosa, grasas y ácidos grasos esenciales. Su composicion final depende de las necesidades especificas de tu bebé, pero de entre todos sus componentes, las grasas son los que mas varian durante los minutos que dura la toma, ya que dependen de lo lleno que este el pecho. Asi, al principio de cada toma, la leche contiene menos grasa y, sin embargo, hacia el final, contiene hasta 4 o 5 veces mas concentracion de este nutriente. De esta manera, el bebe sacia primero su sed y, después, su apetito. Este tipo de leche es inmunomoduladora, es decir, estimula el desarrollo del sistema inmune del lactante.

Equilibrio perfecto para el aporte de proteínas al bebé

De entre las mas de mil proteinas que contiene la leche materna, existen dos de ellas que son fundamentales: la caseina y el suero de leche. La primera tiene propiedades antimicrobianas y, ademas, cumple un importante papel a la hora de saciar el hambre de tu bebe, ya que una vez combinada con los acidos de su estomago, se convierte en cuajada. El suero de la leche, por su parte, es rico en anticuerpos, por lo que es clave para fortalecer su sistema inmunologico. Estas proporciones, como decimos, varian con el paso de las semanas hasta que las cantidades se igualan en la leche materna madura.

Asi, a medida que tu bebe crece y desarrolla sus propias defensas, la composicion de la leche se adapta, y las enzimas protectoras y los anticuerpos de la leche se reducen en proporción. Mientras, la enzima lisozima, responsable de luchar contra las bacterias, aumenta. Y aunque las proteinas se siguen sintentizando al mismo ritmo, se diluyen y asimilan mas fácilmente dado que la cantidad de leche aumenta.

Diferencias entre las proteínas de la leche humana y la de vaca

La principal diferencia entre las proteínas de la leche humana y la de vaca es precisamente esa, la alergia. La leche de vaca tiene beta-lactoglobulina, que no está presente en la leche materna. Esta proteína es un potente alérgeno para los bebés y es bastante indigesta.

Como la leche materna tiene menos caseína que la de vaca es mucho más digerible para el peque (y tiene más beneficios, como hemos visto antes). Existen más diferencias sobre la composición. La leche materna es más rica en grasas que la de la vaca y cuenta con más ácidos grasos insaturados (impacto positivo para el desarrollo del sistema nervioso).